Hacía cosa de poco más de un mes que Mercedes pasaba todos los días por esa cuadra de la Vélez Sarsfield, a toda velocidad, claro. No se había preguntado por qué nunca había parado hasta hoy, cuando quedó clavada en el cordón de la vereda, entre el número 669 y 677 de la cuadra.

Mercedes se quedó encima de la Aurorita, ahí en la frontera que dividía la casa de su abuela y su casa de la infancia. Las fachadas de ambas casas eran tan distintas y a la vez tan iguales, que Mercedes se sacó los lentes de sol y se restregó los ojos para comprobar que lo que veía era verdad.

Ahí estaba Mercedes, clavada en el cordón de la calle, y una nena de unos 12 años salía del portón de la casa del 669. La seguía una niña más chica, de unos 5 ó 4 años. Las dos estaban descalzas y tenían cara de haberse escapado al sueño obligatorio de la siesta.

La nena de 12 años se acercó a Mercedes y elogió su bici. Se alejó corriendo a encontrarse con una barra que la esperaba en la vereda siguiente. La niña más pequeña, la miró de lejos y le dijo “estas vieja”.

No sé cuánto tiempo pasó Mercedes petrificada arriba de la Aurorita mirando a esas niñas. Pudo haber sido un segundo o la eternidad. Lo cierto es que Mónguica y Vimvula treparon al paraíso, que fue su nave; hicieron coronas con las flores amarillas del arbolito del clima; fueron y vinieron jugando a la embopa. Hasta se escondieron detrás de Mercedes cuando a Walter Rauch le tocó contar en la escondida.

Una señora de pelo gris corto salió a la vereda y las llamó a tomar la leche. Otra mujer morena sacó su Da-Dalt y encaró para la avenida Laprida. Ninguna saludó a Mercedes, pero ella las reconoció desde el pasado.

Mercedes se sacudió la nostalgia y siguió su camino por avenida Vélez Sarsfield. Quizás todo eso pasó porque la mañana anterior se había encontrado con la tía Nela, que le trajo su pasado en la cara.

Mientras Mercedes avanzaba a toda velocidad por la cuadra del 600 al 700 de la Veléz Sarsfield, una lágrima le dibujó el cachete y decidió que pasaría por esa calle lo que le reste de vida.

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