noche

Esa noche, cerca de la madrugada, comenzó el inusual ataque. Dos Uras entraron a romper la paz y tranquilidad de la pieza. Trancón, casual compañero de cuarto, y yo conversábamos con el sueño cuando nos percatamos de la presencia inaudita de las Uras, que volaban amenazantes sobre nuestras cabezas. Fue entonces cuando decidimos adoptar medidas extremas y reprimirlas. Para cuando caímos en la cuenta, sucedió lo improbable: las Uras convocaron a otras Uras y se armó un ejército de Uras en lucha contra los humanos. Fue así como comenzó todo.

Las calles de la ciudad se cerraron. Las Uras armaron piquetes en las casas, parapetadas entre los resquicios de las tejas rotas y los orificios de las paredes. Los humanos se defendían tras barricadas hechas con cajas de manzanas traídas de Clorinda.

Al frente del ejército de las Uras estaba la más temible de todas: La Ura de América, poderoso insecto de espantoso aspecto. Las Uras le habían cedido el mando, ya que ella había descubierto un elemento altamente poderoso contra los humanos: el uranio. Esta arma letal hacía que los primos de los primates se pelearan y comenzaran a gritar sin motivo aparente, causando descomunales escándalos y rompiendo la unidad de su ejército.

Nosotros, algunos de los lúcidos humanos, nos defendíamos con mangos y piñas que llegaban de contrabando desde Formosa. Otros más crédulos corrían a las iglesias y espantaban las Uras con la palabra de Dios (salmo 16). Los más temerarios se defendían con la sotana del cura y los monaguillos, que eran usados como escudos.

El temor más grande era que alguna Ura pudiese orinar por algún humano. Cuando aquello acontecía, el orinado se transformaba en un ser desagradable que no tardaba mucho tiempo en dejar su forma humana para convertirse en uno más del ejército de Uras.

La confrontación duró el equivalente desproporcionado de un discurso del barbudo cubano, con todos sus peligros y una ventaja abrumadora de las Uras.

Cuando las últimas y catatónicas palabras del fatídico discurso estaban por llegar a su fin, descubrimos la forma de ganar la batalla, que ya llevaba mil años. Una remera hedionda fue la clave.

Las Uras, había sido, eran alérgicas a las emanaciones de las glándulas sudoríparas producidas por el cuerpo humano que quedaban impregnadas en las telas, especialmente en la zona de las axilas. Se hizo una gran convocatoria de remeras para acabar definitivamente con las Uras. De todas partes llegaron remeras de futbolistas, albañiles, choferes, oficinistas, canillitas, menonitas; todas resultaron armas letales para las Uras, que no resistieron la sustancia emanada de la prenda.

Los humanos, jubilosos y sudorosos, empezaron a derribar las Uras que caían por millones y millones, alfombrando el piso con sus cuerpos.

A las dos y cinco de la mañana con cuarenta y tres segundos, la última Ura cayó del cielo estrellado. Una solitaria escoba fue el cortejo fúnebre que se encargó del entierro de todas las Uras, expulsadas de los dominios humanoides y condenadas al Averno de las Hormigas.

Al acaecer el fin de la hecatombe, Trancón y yo tratamos nuevamente de conciliar el sueño, pero al principio no pudimos: mirábamos incesantemente el techo, por si las Uras. Solo con el cansancio vino el sueño y el silencio, el silencio.

Ahora, donde antes estaba el colchón, hoy queda la marca de donde cayó la última Ura.

*Este cuento es autoría del más conocido ser asunceno-cerrista-argento Elbo.hemio, otrora ilustre escritor y distribuidor de El Yacaré, actual periodista de La Nación. La versión original de este relato está en un DVD sobre la historia de El (otro) espacio, centro cultural alternativo.Esta es una versión adaptada de los editores del iluste Elbo, con su absoluta reprobación. Si gustan, pueden invitar a su casa a Elbo para que les cuente la versión original al oído.

comentarios
  1. el croata dice:

    jajaja yo me acuerdo de esoooooo , elboooooooooooo un genio de los suburbios asuncenos , narrador ilustre y fundador de las tertulias nocturnas en el rubio.—
    mis respetos …!! yo quiero ese dvd ….
    conste en acta

  2. liinda! dice:

    SUPER ESTA ESTE CUENTOO CON ESTE CUENTO VOII A PASAR DE GRADOO !

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s